Como Hacer un Buen Guión para Animación
Rodolfo Sáenz Valiente
SOBRE EL ARGUMENTO
PRIMERA PARTE, EL PLANTEAMIENTO O LA PRESENTACIÓN
Cuando comienza el film el espectador debe saber de inmediato qué está ocurriendo:
1-¿Quién es el protagonista?.
2-¿Cuál es la premisa dramática? (de qué se trata)
3-¿Cuál es la situación dramática? - (bajo qué circunstancias tiene lugar lo que me están mostrando).
Estos tres elementos tienen que aparecer en la misma apertura o apenas después de la secuencia
de acción que dará comienzo a la película. Hay que presentar lo antes posible; en que lugar
sucederán los hechos, intentando además provocar con esta presentación el mayor impacto visual,
y lograrlo sin distraer al espectador de la acción dramática que allí se está desarrollando.
Lo ideal es poder presentar los distintos componentes de la historia desde que el primer plano se
ilumina sobre la pantalla. En una obra, debemos considerar su comienzo no como el inicio del
conflicto, sino como la culminación de otro anterior.
¿Qué es lo que debemos presentar?: ¿La premisa? ¿El pasado de los personajes? ¿El argumento?
¿El escenario? ¿El entorno? Debemos presentar todo al mismo tiempo. La exposición es una parte
esencial de toda obra dramática y por este motivo debe continuar en forma ininterrumpida hasta el
final de la misma. Todo lo que el personaje hace, deja de hacer, expresa o calla, de alguna manera
lo está revelando. Durante el desarrollo de la obra es imposible suspender la exposición del
personaje. Si esto sucede, impedirá su crecimiento y por consiguiente la obra se detendrá. Toda
acción está provocando una declaración del protagonista, en otras palabras, conflicto resulta
sinónimo de exposición.
EL GUIÓN
Nuestra historia y en consecuencia todo el guión, está formado por una serie de elementos
relacionados entre sí, los que se disponen conformando un todo. Como sistema, el guión está
constituido por la unión de las distintas secuencias. Estas a su vez se forman al reunirse los
distintos planos que las componen. Planos que al vincularse entre sí estableciendo las distintas
secuencias, además generan unas estructuras más simples pero que poseen también; principios,
puntos de acción, desarrollos, y conclusiones o finales como el guión que las contiene. Estos
elementos de la historia serán unidos entre sí por el protagonista y las acciones que él provoca,
que al ser ordenadas de una cierta manera, forman una historia, la que es narrada empleando
imágenes y sonido. La estructura de esta historia es lo que llamamos guión.
LA SECUENCIA
Una secuencia es un conjunto de planos vinculados entre sí por una misma idea. Toda secuencia
tiene un principio, un medio y una conclusión, los que habitualmente están muy bien definidos. Y el
guión puede definirse como una serie de secuencias enlazadas o conectadas entre sí mediante una
línea argumental dramática. Cada secuencia constituye un bloque de acción dramática completo en
sí mismo.
Dominar el concepto de secuencia es esencial en el trabajo del guionista. No existe un número
predefinido de secuencias, cada historia demandará las que necesite. La sumatoria de las
secuencias constituye el elemento más importante del guión, viene a ser como su columna
vertebral ya que es sobre esta base que se estructura el resto.
En ocasiones los planos se vinculan vertiginosamente entre sí dentro de una secuencia a raíz de su
contenido de acción/reacción, creando una rápida sucesión de causas/efectos y formando de esta
manera un mini argumento propio. Este efecto otorga a la secuencia un principio, un medio y un
final muy evidentes. Al crear estos poderosos vínculos entre los planos, se producen lo que
podríamos llamar "secuencias de acción/reacción" las que otorgan un fuerte impulso a la historia.
AVANZANDO HACIA EL NUDO DE LA TRAMA
Cuando estamos trabajando en un guión, difícilmente podemos ver más allá de la secuencia que
nos ocupa en ese momento. Tal vez recordamos la anterior y con algo de suerte podemos imaginar
la siguiente, pero la mayoría de las veces ni siquiera eso. Mientras trabajamos debemos mantener
muy claro hacia donde debemos avanzar, permanentemente hay que saber encontrar una dirección
que nos conduzca a la resolución final.
El nudo de la trama o punto de giro es un incidente o acontecimiento que al enfrentarse a la acción
en curso, la obliga a cambiar de dirección. Este cambio hará avanzar la historia, la debe impulsar
hacia su resolución. Los puntos de giro son nudos de la trama, que nos marcan la meta que debe
alcanzar cada acto y además al sostener en su lugar la estructura dramática se convierten en sus
pilares fundamentales.
La cantidad de nudos de la trama de una historia no es una constante, ya que su número variará de
acuerdo a la complejidad de la misma.
EL PLANO
Es la unidad individual mínima con la que se construye nuestra historia. Delimitan el
espacio/tiempo en que ocurre un suceso específico. Las buenas películas resultan de una
combinación de buenos planos.
Cuando se recuerda una buena película en realidad se recuerdan ciertos planos, rara vez una
secuencia de ellos y casi nunca la película entera.
El propósito del plano es proporcionar la información necesaria para hacer avanzar a la historia. Un
plano puede ser tan largo o tan corto como sea necesario. Es nuestra historia la que determina su
extensión.
Dos cosas están presentes en un plano:
1- Lugar: ¿Dónde se desarrolla?
2- Tiempo: ¿A qué hora del día o de la noche tiene lugar la acción que mostramos?
Lugar y tiempo, es necesario conocer estos dos parámetros para definir correctamente un plano.
Cuando cambiamos alguno de los dos, el plano se transforma en otro distinto. Los cambios de plano
son absolutamente esenciales para el desarrollo de la narración.
El plano debe contener el espacio/tiempo mínimo en que la acción ocurre, es el elemento primordial
con el que contamos para narrar la historia.
Un plano, al igual que la secuencia y que el guión, tiene un principio, un medio y un final. Sin
embargo muy pocas veces se presenta en la pantalla un plano completo, por lo general apreciamos
sólo una parte de él, que puede ser: el principio, el medio o el final.
La decisión de qué incluir está determinada por lo que nuestra historia necesita para seguir
avanzando, y será siempre una decisión del realizador.
Cada plano debe aportar mínimamente un nuevo dato sobre la historia, y son contadas las veces
que proporciona más de uno. Esta entrega de información es su función primordial.
Los planos considerando la información que entregan y cómo lo hacen pueden dividirse en dos
clases distintas:
a) Planos en los que se muestra acción.
b) Planos donde hay diálogo.
Aunque por lo general se presentan combinados. Para definir con propiedad un plano hay que
pensar en su contenido. ¿Qué ocurre ? ¿Cuál es su propósito? ¿Por qué se lo presenta en este
momento? ¿Cómo o porqué hace avanzar la historia? Usted debe saber no sólo lo que ocurre con
los personajes en cada plano sino también lo que les sucede “entre” dos planos.
Resulta interesante hacer que los personajes no aborden el contenido propuesto en el plano de la
manera más obvia, sino por el contrario buscar la forma más inesperada de hacerlo. Esto siempre
es posible de lograr sin pasar por alto el propósito del plano.
LA CRISIS, EL CLÍMAX Y LA RESOLUCIÓN
Si la premisa está correctamente formulada, el clímax está anticipado en ella. Como el autor
conoce el final desde el mismo comienzo de la obra, puede de forma consciente, en el momento de
crear a sus personajes, concederles determinadas cualidades, las que harán más fácil lograr que la
premisa se corrobore al alcanzar la historia su resolución.
Toda secuencia debe lograr en el momento que se resuelve: la mejor exposición de la premisa,
ampliar la revelación del personaje, marcar el crecimiento del conflicto, manifestar las transiciones
que ha producido en los personajes, aportar al crecimiento de la crisis, a su clímax y provocar una
conclusión. Todo esto se repetirá secuencia tras secuencia, conformando una escala dramática
que debe ir ascendiendo en intensidad a medida que nos acercamos al final de la película.
En realidad no hay un principio ni un fin, todo permanece en un movimiento continuo.
LA SECUENCIA OBLIGATORIA
Toda buena obra dramática tiende a concentrar su carga emotiva en una secuencia, alrededor de la
cual se crea la máxima expectación. Es allí donde se produce la culminación emotiva de la película.
Esta situación está contenida dentro de la llamada "secuencia obligatoria". Esta circunstancia si
bien es cierta, puede resultar algo engañosa: ¿Qué es lo que realmente nos interesa; corroborar la
premisa o mostrar la secuencia obligatoria?. Si la obra crece y se desarrolla de acuerdo con la
premisa, la comprobación de ésta seguramente dará como resultado secundario la secuencia
obligatoria.
A veces estas secuencias no logran concretarse a causa de una premisa inexistente o tal vez
demasiado ambigua. Esta situación lleva a la audiencia a seguir esperando infructuosamente una
resolución, que jamás llega a producirse.
Para concluir la obra resulta algo totalmente imprescindible corroborar la premisa. Si por cualquier
motivo su verificación es atrasada u omitida, la obra sufrirá las consecuencias.
Los sucesivos momentos de una historia se van construyendo apoyados sobre los que le
precedieron. Cada una de las secuencias, será suprema en su momento. Una secuencia que se
integra correctamente, despierta en nosotros un sano interés por la que le sigue. La obra debe
crecer de manera constante, pero si sólo consideramos suficiente culminarla con la secuencia
obligatoria, seguramente concentremos demasiados acontecimientos en ella, descuidando a las
restantes secuencias que requieren también de una atención equivalente.
Recuerde que el objetivo de la obra no es mostrar la secuencia obligatoria, sino corroborar que la
premisa se cumpla.
CONSIDERACIONES CON EL DIÁLOGO
El diálogo es uno de los elementos con que contamos dentro de la obra para: revelar a los
personajes, hacer avanzar el conflicto y corroborar la premisa.
Si bien es cierto que la excelencia del diálogo constituye una condición muy importante al evaluar
una obra, porque para la audiencia es una de las partes cuya calidad resulta muy evidente.
Estamos de acuerdo en que es imposible que una obra resulte buena si tiene un diálogo pobre,
aunque tampoco un diálogo ingenioso puede resultar creíble si no sentimos que proviene del
personaje que lo expresa.
Sólo un conflicto que está creciendo va a producir un diálogo saludable. Cada línea entonces hará
evidentes las tres dimensiones que posee el personaje que la expresa: comunicándonos de quién
se trata realmente y manifestando cuáles son los logros que desea o necesita alcanzar.
El diálogo también anticipará los eventos que se van a producir. La conversación se trata de un
arte selectivo, así que cuando trabajamos en la redacción de sus líneas debemos descartar todas
las palabras innecesarias. Dentro del film los parlamentos serán breves y concisos.
Note que el control del diálogo cambia de un personaje al otro todo el tiempo, como también lo hace
el poder. Observe como el diálogo suele tener sus propios tempos, ritmos y melodías. Estemos
dispuestos a sacrificar su brillantez con el fin de lograr más personalidad. Los personajes se deben
expresar en sus propios términos y usando un vocabulario bien personal. Tengamos en cuenta que
no es necesario un extenso discurso para expresar una simple idea. Muchas veces las verdaderas
cosas, las realmente importantes, nunca son dichas, habrá que saber leerlas entre líneas.
Cuando nombremos varias cosas dejemos la mayor o la más importante para el final. El diálogo
resultará malo cuando se lo nota forzado o inexpresivo, o cuando todos los personajes hablan de
manera muy semejante. Acordemos que además la gente por lo general dice exactamente lo
contrario de lo que piensa, revelando las cosas de a poco, dejando al espectador la tarea de inferir
lo que realmente sucede. Por esto es que se necesita disfrazar el verdadero contenido. El mal
diálogo simplifica a las personas, en lugar de poner en evidencia la rica complejidad que posee su
personalidad. El buen diálogo es el resultado de personajes elaborados con mucho cuidado.
El diálogo humorístico no es ¿qué es dicho?, sino que resulta más ¿dónde es dicho?, ¿cómo es
dicho?, además de considerar ¿quién y cuándo lo esta haciendo?.
Cuando esté escribiendo los diálogos es también muy probable que al principio estos no lo
conformen, porque le resultarán muy malos. Recuerde que el diálogo está en función del personaje.
Recién después de escribir muchos diálogos sentirá que sus personajes comienzan a hablarle, así
que no se preocupe ahora por el diálogo, más adelante lo podrá corregir.
Veamos la función del diálogo:
1- comunica información al espectador haciendo avanzar la historia
2- revela (muestra) a los personajes
3- establece relaciones entre los personajes
4- ayuda a hacer creíbles a los personajes (reales, naturales y espontáneos)
5- revela (muestra) los conflictos, tanto de la historia como de los personajes
6- revela (muestra) los estados emocionales de los personajes
7- comenta la acción
LOS ELEMENTOS DEL MITO DEL HÉROE
Existe un conjunto de experiencias muy semejantes, son historias que parecen repetirse y que
encontramos con modificaciones menores en casi todas las culturas de la humanidad. Es por este
motivo que estas historias son universales y de alguna forma nos resultan familiares, ya que se
trata de historias que hemos vivido o que nos complacería vivir.
No resulta el camino más indicado, partir de un mito para terminar escribiendo el guión, sino más
bien la situación inversa: buscar en nuestra historia la presencia de los elementos del mito y en el
caso que se encuentren presentes, continuar trabajando en la historia para ponerlos en evidencia.
Veamos cuales son los componentes del mito del héroe:
1) No se nace héroe: En el comienzo son seres normales.
2) Catalizador: Se presenta una nueva situación que pone la historia en movimiento. Se establece
entonces que es lo que está en juego y el héroe se enfrenta a un problema para el cual debe
procurar una solución.
3) Resistencia: El héroe no está seguro de poder alcanzar el objetivo final, teme a lo desconocido, y
posiblemente necesitará ser convocado más de una vez.
4) Ayuda: Al héroe se le ofrece ayuda y la acepta. Por lo general hay un personaje que oficia de
maestro, quien posee conocimientos específicos, información precisa sobre el problema y a veces
también hasta poderes especiales.
5) Cambio: Las circunstancias cambian bruscamente de lo ordinario a lo extraordinario,
provocando así el comienzo del segundo acto.
6) Pruebas, obstáculos: El héroe, nuestro protagonista, realiza un tortuoso recorrido hasta alcanzar
la meta.
7) Experiencia de muerte: La fuerza vital del protagonista toca fondo, puede llegar a morir en un
sentido figurado, para luego renacer transfigurado. Esto constituye el punto de giro del segundo
acto.
8) Tiene el control: Si bien logra la meta buscada, no ha terminado todavía el viaje. Resta aún el
tercer acto de la historia.
9) Regreso: Puede provocarse un retorno con persecución. En este caso seguramente deberá
aplicar lo aprendido, integrándolo de esta manera a su forma de ser. Otra posibilidad es que al
volver intente transmitir lo aprendido con la idea de cambiar el mundo que lo rodea.
10) Transformación: Debe enfrentarse con la prueba final y no sólo ganará sino que en esta
confrontación también quedará demostrado su valor. El héroe sufrirá una profunda transformación,
dando como resultado una persona totalmente distinta a la del origen de la historia.
LOS DISTINTOS MITOS
EL MITO DEL TESORO
La tarea en este caso es hallar un tesoro.
EL MITO DE LA CURACIÓN
El personaje o alguien muy cercano a él se enferma o tiene un accidente y debe buscar como
reponerse, o la medicina en algún sitio lejos del hogar.
LOS ARQUETIPOS
Son elementos o personajes que están siempre presentes en las narraciones de los mitos:
-Trickster: Primera y rudimentaria etapa en el desarrollo del mito del héroe, en la que este es
instintivo, desenvuelto y hasta pueril (Jung).
- Anciano sabio: Posee conocimientos y es el maestro del héroe.
- Hada buena: Es la versión femenina del anciano sabio, más cuidadosa e intuitiva.
- Objetos mágicos: Ayudan al héroe en su cometido. Pueden ser ordinarios con poderes
extraordinarios o talismanes.
- Figura de sombra: Personaje opuesto al héroe que puede estar tanto de su lado como en su
contra. Es la representación del lado negativo del héroe.
-Personaje Travieso: Personaje que permanentemente siembra el caos, es anarquista, astuto e
ingenioso. Se da mucha maña para conseguir sus objetivos.
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